Tipos de dinosaurios
Existen diferentes formas para agrupar a los dinosaurios según distintas características, pero, principalmente la forma de clasificarlos más interesante es la que distingue entre saurisquios y ornitisquios atendiendo a la forma en que se proyectaba la cadera de estos reptiles.
Los saurisquios eran aquellos dinosaurios que contaban con un tipo de cadera conocida como cadera de lagarto. Esto quiere decir que tenían el hueso púbico hacia adelante, justo como los lagartos. Este tipo de seres vivos surgieron en el Triásico. Los que no eran aves se extinguieron en el Cretácico pero los que eran aves son considerados como los antepasados de los pájaros actuales. Dentro de los saurisquios podían encontrarse dinosaurios que eran carnívoros o algunos herbívoros de tamaño gigantesco.
Los ornitisquios eran los dinosaurios que tenían el tipo de cadera de ave. Vivieron entre el final del Triásico y el Cretácico y tenían una especie de cadera en la que el pubis apuntaba hacia atrás. Esto les hace similares a las aves actuales aunque cabe reseñar que éstas no derivan de este tipo de dinosaurios, sino que más bien están emparentadas con los saurisquios. Todos estos dinosaurios eran herbívoros y vivían en manadas muy grandes. Incluso algunos de estos tipos de seres vivos caminaban a cuatro patas, utilizando las traseras para desplazarse y su cuerpo era fornido, contando con cuernos y corazas para protegerse, aunque se trataba de animales realmente pacíficos.
Dinosaurios voladores
Los dinosaurios voladores han sido difíciles de estudiar para los científicos puesto que han habido pocos hallazgos arqueológicos entorno a este tipo de dinosaurios. Los dinosaurios voladores eran de diferentes tamaños y tenían formas muy variadas. Mientras algunos de ellos volaban otros simplemente se limitaban a planear y anidar en zonas altas, poniendo huevos. La vista de este tipo de animales era muy buena, para poder cazar con facilidad y sobre todo se alimentaban de peces y de insectos.
Existieron varias especies de este tipo de dinosaurios voladores. El Pterodactylus vivió en el Jurásico y se trataba de un animal de casi un metro de envergadura, con una especie de cresta en la cabeza, del que se intuye que probablemente volaba muy bien y contaba con una buena dentadura que le permitía ser un buen cazador.
El Scaphognathus vivió también en el Jurásico, y con una envergadura similar al anterior, algunas investigaciones indican que vivió y voló sobre lo que actualmente es Europa, así como se cree que tenía una curiosa boca grande en forma de bañera.
El Pteranodon fue un tipo de dinosaurio que habitó la tierra durante el Cretácico y se cree que fue uno de los dinosaurios-aves más grandes que existieron, con casi dos metros de envergadura. Estos animales volaban probablemente muy bien y muy rápido, y aunque no tenían dientes, seguramente fueron unos grandes cazadores que se alimentaban sobre todo de peces.
Por último, el Preondactylus fue un tipo de dinosaurio que vivió durante el final del Triásico. Se trató de un ser vivo pequeño, quizá incluso más que una paloma actual, con dientes pequeños y eficaces con los que cazaba a sus pequeñas presas, y unas grandes capacidades y ligereza para volar rápidamente.
Dinosaurios carnívoros
Pero, realmente, los verdaderos depredadores de entre los dinosaurios fueron los carnívoros como bien nos ha llegado hasta la actualidad en multitud de películas, libros, historias y documentales que se han encargado de intentar revivir algunas partes de la realidad de aquellas épocas prehistóricas tal como se cree que tuvieron lugar, o incluso ficcionando algunas partes para aludir a la fiereza de conocidos dinosaurios como el famoso Rex, que por sorprendente que parezca, no fue realmente el depredador más grande de su período.
Los dinosaurios carnívoros estuvieron en la tierra durante 150 millones de años por lo que el número de especies carnívoras es ingente. Los carnívoros, que eran depredadores o bien consumían carroña, se pueden dividir en diferentes grupos según el tipo de animales que consumían o como cazaban.
En primer lugar, los omnívoros son aquellos que comían plantas y animales y también huevos de otros animales. Destaca sobre todo el Oviraptor, el dinosaurio que se cree consumía más huevos de otras especies. Los carroñeros solían alimentarse de cadáveres, de lo que no se comían otros depredadores o de animales que morían por causas naturales. Destacan por ejemplo el Dilophosaurus, aunque también se incluyen otros animales depredadores que quizá no tenían ganas de correr o de ponerse en peligro cazando.
Los cazadores en manada eran aquellos que atacaban en grupo a herbívoros algo grandes. Atacaban de forma conjunta y letal a su presa, clavándole sus dientes y garras y consiguiendo así que no pudiera escapar. Por otro lado, los dinosaurios más grandes y temidos, como el conocido Tyrannosaurus Rex, utilizaban la emboscada para atrapar a sus víctimas. Según su tamaño incluso las engullían enteras, pero sino, los mordían hasta matarlos y después los iban comiendo poco a poco.
Dinosaurios marinos
Los dinosaurios marinos fueron aquellos que habitaban el mar durante la prehistoria. Diversos estudios concluyen que los dinosaurios marinos fueron incluso más feroces que los terrestres aunque esto no se puede llegar a saber con exactitud. Los animales que vivían en el mar o que caían al agua podían ser presas de estos depredadores rápidamente y sin contemplaciones por parte de los carnívoros dinosaurios marinos.
Los dos ejemplares principales de este tipo de dinosaurios fueron el Liopleurodon, que habitó la tierra durante el Jurásico, por las zonas marinas de Europa que medía alrededor de unos seis metros, aunque se conoce que se han descubierto restos fósiles de ejemplares de hasta 16 metros de tamaño. Era un dinosaurio muy inteligente que, aunque no era rápido, podía llegar a comerse a sus presas de un sólo bocado si se decidía a atacar, pues además contaba con unos colmillos extremadamente afilados.
El otro ejemplar era el Kronosaurus. Este dinosaurio marino era muy agresivo y se cree que habitó la zona de América del Sur y de Australia hace ahora unos 100 millones de años. Con unos doce metros de tamaño, dentro de él considera que cabían casi dos personas. Algunos estudios consideran que estos animales dejaban sus huevos en tierra firme, donde ningún tipo de animal terrestre se atrevía a atacarles puesto que contaban con unos colmillos extremadamente afilados, así que de recibir algún ataque podrían defenderse comiéndose rápidamente a sus atacantes, que pasarían a ser sus víctimas.